Impuesto de Sucesiones

El impuesto sobre sucesiones es un impuesto directo al que debe hacer frente la persona física receptora de una herencia o donación en vida. A pesar de ser dos situaciones diferentes, el impuesto de sucesiones recoge las herencias y donaciones dentro de una misma figura jurídica, aunque con distinta regulación.

Impuesto de Sucesiones y Donaciones

Este impuesto graba el incremento patrimonial de las personas físicas tras recibir bienes por fallecimiento y de carácter gratuito. Si el beneficiario es una persona jurídica (una empresa), no quedará sujeto a este impuesto, sino al Impuesto sobre Sociedades.

 

El Impuesto sobre Sucesiones es un tributo progresivo, cuanto más valor tiene la herencia mayor porcentaje se aplica. Este impuesto se paga en todo el territorio español bajo el marco de regulación estatal, pero las competencias de cobro y regulación propias están cedidas a las Comunidades Autónomas (C.C.A.A). Dentro de los límites que marca la ley estatal, cada Comunidad Autónoma marca los porcentajes de gravamen y supuestos para las bonificaciones.

imagen impuesto sucesiones
Cómo calcular el impuesto de sucesiones.

Como se paga el Impuesto de Sucesiones

El beneficiario de bienes y derechos por herencia o por un seguro de vida, deberá presentar el impuesto en el plazo máximo de 6 meses desde el fallecimiento. Deberá gestionarlo en la delegación de Hacienda de la Comunidad Autónoma donde tuviera su residencia habitual el fallecido. En caso de no residir en España, la Delegación de Hacienda en Madrid.

 

En primer lugar habrá que solicitar el certificado de defunción y el certificado de últimas voluntades, este certificado indica si el fallecido ha dejado testamento y en caso afirmativo, dónde podemos encontrarlo. Una vez averiguamos si existe testamento y seguro de vida u otro producto similar se realiza un inventario de bienes y deudas. Es lo que se denomina: masa hereditaria. Cabe la posibilidad de un resultado negativo.

 

Es posible solicitar prórroga para el impuesto de sucesiones

 

Una vez hecho el cálculo de la base imponible se divide entre los herederos. Los herederos tienen distintas reducciones de impuesto según el grado de parentesco con el fallecido. Los importes varían según las Comunidades Autónomas, pero una norma estatal que fija el marco legal. Los más beneficiados son los descendientes menores de edad, después los mayores de edad, en el siguiente tramo hermanos, tíos, sobrinos y por último sin derecho a deducción familiares lejanos o desconocidos.

 

Tendrán también derecho a reducción los familiares, en función del parentesco, con discapacidad reconocida superior al 33% y descuento superior si la discapacidad supera el 65%.

 

Impresos modelo 650 y 660

Una vez recopilada toda la documentación del fallecido llega el momento de cumplimentar los impresos y presentarlos en la delegación de Agencia Tributaria en la Comunidad Autónoma del fallecido. El modelo 650 es una autoliquidación de sucesiones (nosotros calculamos el importe) según la parte de la herencia que nos corresponde, es el impreso que debe presentar cada heredero individualmente.

 

Descargar impreso sucesiones – Modelo 650

 

En este impreso se debe especificar los bienes que se adquieren ya sean inmuebles, empresariales, joyas, obras de arte, fondos de inversión, acciones, dinero o cualquier objeto con valor económico.

 

El modelo 660 es una declaración de los bienes que deja el fallecido a repartir entre sus herederos, caudal hereditario. Se debe especificar con detalle cada uno de los bienes y los bienes que corresponden a cada heredero. Este impreso está disponible en la oficina liquidadora de cada Comunidad Autónoma.

 

Junto a los impresos 650 y 660 se aportarán copias de Registro General de Actos de Última voluntad, Testamento, Certificado de defunción, documentos económicos como seguros de vida, cargas, deudas y cualquier documento relacionado al calculo de la liquidación. Identificación fiscal y copia del NIF de todos los herederos.

 

Diferencia entre Comunidades Autónomas

El hecho de perder a un ser querido es motivo de luto y es habitual tener una sensación de pérdida. Esta sensación puede ser doble en caso de tener que liquidar el impuesto de sucesiones en alguna de las Comunidades Autónomas que más fuertemente castigan el aumento de patrimonio.

La autoliquidación es obligatoria en 11 Comunidades Autónomas

tabla sucesiones por comunidades autónomas
Impuesto de Sucesiones por C.C.A.A

Debido al fuerte aumento en los impuestos de algunas regiones, heredar ha dejado de ser una buena noticia. En muchos casos se convierte en un reto hacer frente al pago impositivo y en muchos casos la mejor opción es la renuncia. En la última década han aumentado las renuncias de herencia un 250% en España. El principal motivo es que el importe del impuesto es superior al valor de los bienes.

 

Renunciar a una Herencia

Hay varios motivos para renunciar a la herencia (herencia repudiada). El más habitual es que al calcular el caudal hereditario, las deudas superen el valor de los bienes. Debemos tener en cuenta que las deudas, hipotecas y cargas tributarias forman parte de la herencia. En muchas situaciones será aconsejable acudir a un profesional antes de tomar una decisión. Por ejemplo, en España los notarios prestan asesoramiento gratuito y por ley deben ser imparciales.

 

Otro supuesto habitual es renunciar a la herencia por no poder hacer frente al impuesto de sucesiones. En este supuesto el heredero si desea aceptar la herencia pero no dispone del capital económico suficiente, en algunas ocasiones puede ser el 20% del valor a heredar. Existen soluciones para este caso, por ejemplo solicitar a una entidad financiera un crédito puente, la entidad adelanta el importe y el heredero lo reembolsa al recibir la herencia.

 

No es posible hacer renuncias parciales de herencia

También puede ocurrir que la suma de cargas del causante más las del heredero se conviertan en un problema. Una posible salida es aceptar la herencia y después hacer una donación del bien que viene con una carga, por ejemplo una vivienda con hipoteca, a otro familiar.

 

Cuándo renunciar a una herencia

Una vez se produce el fallecimiento comienzan los tramites burocráticos que establecen los bienes y cargas a repartir. Supongamos que un heredero ha hecho sus cálculos y decide no aceptarla, es importante que lo haga antes del vencimiento del impuesto (fecha de pago) por dos motivos.

  1. Una vez iniciado el periodo de vencimiento, no se puede renunciar al pago.
  2. Su parte se repartiría al resto de herederos como donación, genera el pago de un nuevo impuesto.

Hay un dato muy importante a recalcar, si los padres renuncian a una herencia, los hijos menores de edad también renuncian. Las renuncias a herencia son irrevocables.

 

Herencia Yacente

Se trata del periodo en el que la herencia no tiene propietario. Es en este tiempo tras el fallecimiento del causante, cuando se revisa el testamento y los herederos aceptan, si es el caso a los bienes e impuesto de sucesiones.

 

Impuesto sucesiones para no residentes

Se considera a una persona no residente cuando permanece más de 6 meses fuera del territorio español o su trabajo y negocios están fuera de España.

En el caso de que el fallecido o el beneficiario tengan la condición de no residente, estarían bajo las normas tributarias estatales. Tras una sentencia del Tribunal Supremo del año 2018, condenaba a la Agencia Tributaria por discriminar a los no residentes a un trato diferenciador. A parir de esta sentencia, los no residentes podrán acogerse a las deducciones y beneficios de las Comunidades Autónomas de la misma manera que los residentes.

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