Impuesto de Sociedades

Impuesto sobre Sociedades, ¿qué es?

 

El Impuesto sobre Sociedades (IS) es un impuesto directo que grava los beneficios de las empresas. Se trata de un gravamen que se aplica a los beneficios que obtienen las sociedades mercantiles y otras entidades jurídicas con objeto mercantil como: asociaciones, fundaciones. Al contrario que el IRPF, que grava las ganancias obtenidas por personas físicas.

 

imagen Pagar Impuesto de Sociedades

 

Ley del Impuesto de Sociedades

La normativa básica del Impuesto de Sociedades se rige bajo la Ley 27/2014, el Real Decreto 634/2015 donde se aprueba el reglamento y por último la Orden HAC/565/2020 de 12 de junio donde se aprueban los modelos de declaración.

Como algunas comunidades de España disponen de autonomía fiscal, el tipo impositivo no es el mismo en todo el país. Mientras que el tipo impositivo general es del 25% en España, en las Comunidades Autónomas de País Vasco y Navarra las sociedades tributan un 28% de sus beneficios al Impuesto sobre Sociedades,

Como ayuda a las empresas de nueva creación, la tasa impositiva será del 15% para el primer período en que obtienen una base imponible positiva, con beneficios, y el segundo.

 

Estructura del Impuesto de Sociedades

El Impuesto de Sociedades se estructura en torno al resultado que arroja la contabilidad y el resultado contable de la sociedad. Estos son los puntos de partida para establecer la base imponible y la cuantía a pagar cada año.

Su tramitación no resulta sencilla, requiere elaborar una contabilidad completa y laboriosa. Es un aspecto importante a tener en cuenta por parte de los autónomos que hayan decidido establecer la figura de una sociedad mercantil. Las más habituales son las sociedades limitadas y sociedades anónimas.

 

 

Obligados y exentos del Impuesto de Sociedades

Deben pagar el Impuesto de Sociedades las personas jurídicas y determinadas entidades, aunque no tengan personalidad jurídica.

 

Las entidades con personalidad jurídica propia obligadas

Entre las entidades más habituales están las de personalidad jurídica propia están las sociedades mercantiles anónimas (S.A), de responsabilidad limitada (S.L), colectivas (S.C), laborales (S.L.L o S.A.L).

También las sociedades civiles con objeto mercantil, Sociedades Estatales, Autonómicas, Provinciales y Locales. Las sociedades cooperativas, sociedades unipersonales y las sociedades agrarias.

 

Entidades sin personalidad jurídica propia obligadas a tributar

Las entidades sin personalidad jurídica propia pero que deben pagar el Impuesto de Sociedades son: las uniones temporales de empresas (UTE), los vehículos de ahorro o inversión como fondos de: pensiones, inversión, capital-riesgo, regulación del mercado hipotecario, titulización de deuda.

 

Quedan exentos de tributar por el Impuesto de Sociedades

Los entes sin personalidad jurídica como por ejemplo las herencias yacentes o comunidades de bienes o las sociedades civiles sin personalidad jurídica, están excluidos del pago en el Impuesto de Sociedades.

 

Cuando los beneficios se atribuyen a los socios, herederos, comuneros o partícipes, aunque las rentas se obtengan por medio de una entidad jurídica, que además es contribuyente por el IAE y por el IVA.

¿Cuándo se paga el Impuesto de Sociedades?

El periodo impositivo sobre el que hacer el cálculo en el Impuesto de Sociedades, corresponde al ejercicio económico de la sociedad. La fecha de cierre contable se establece en los estatutos de la sociedad o se entiende que finaliza el día 31 de diciembre de cada año.

 

Calcular el Impuesto sobre Sociedades

En primer lugar hay que obtener la renta obtenida durante el ejercicio, habrá que calcular la diferencia entre los ingresos y los gastos soportados en el ejercicio. En caso de ser necesario, se aplicarán correcciones o ajustes extracontables para aplicar los criterios de cálculo definidos por Hacienda. Al resultado podrán aplicarse las deducciones sobre las bases imponibles negativas de ejercicios anteriores.

 

De esta manera se obtendrá la base imponible del ejercicio, que multiplicada por el tipo impositivo aplicable según los criterios de Hacienda, nos llevará a obtener la cuota íntegra.

La declaración debe realizarse aunque la sociedad no haya tendido actividad alguna durante el ejercicio

Sobre esta cuota íntegra, aplicaremos las bonificaciones y deducciones a las que tenga derecho la sociedad y obtendremos, con ello, la cuota líquida positiva. En último lugar se aplicarán las retenciones y pagos a cuenta soportados por nuestra sociedad durante el periodo el período y obtendremos la cuota diferencial. Este será el importe a satisfacer a Hacienda como Impuesto de Sociedades.

 

Cómo se presenta el Impuesto sobre Sociedades

El formato principal es mediante el modelo 200, una vez ajustada la contabilidad a los criterios que marca la Agencia Tributaria, ingresaremos los datos en la aplicación que nos ofrece la propia Agencia, denominada “Sociedades Web”. De esta manera trabajamos directamente en los servidores de la Agencia, sin necesidad de descargar el programa en nuestro sistema.

 

 

El plazo máximo de entrega para el Impuesto de Sociedades, es cada año natural, antes del 25 de Julio. Excepto que el periodo impositivo de la sociedad estipule el cierre en una fecha distinta al año natural. En todo caso será, antes de seis meses después del cierre del ejercicio impositivo en la sociedad.

 

Impuestos de las Loterías

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